sábado, febrero 04, 2006

Coyunturas (Reflexión)

Hay días en los cuales uno toma más conciencia de la vida, de nuestro viaje y de las razones fundamentales y reales por las cuales hacemos y dejamos de hacer las cosas. Éstos espacios mentales son llamados popularmente “crisis existencial”, como un intento vulgar de bajarle el volumen a una situación referente al Kabalah. Bueno, sobra decir que obviamente paso por un momento referente al tema.

Lo clave es que me siento muy bien, porque disfruto de reconocer mis defectos, aprovecho para replantear todo aquello que el tiempo tergiversa y modifica, detectar las situaciones que nos hacen cambiar (la rutina, la costumbre) y alinear el rumbo inicialmente orientado. Algo así como “calibrar la brújula” –concepto más de psicólogos–. A raíz de esto hay ritos que llevo a cabo, entre ellos cortarme el pelo en la madrugada frente al espejo, decir lo que siento, ponerme ropa vieja y hacer cosas que distan mucho de mi forma de ser. Es como una forma de significar y reconocer los límites que me he planteo como persona, en busca de la libertad total. Algo parecido a la ley del péndulo.

Por éstos días de profundo cuestionamiento les comparto que he descubierto una vainas muy bacanas, cosas que suceden a diario, pero como les decía al principio es algo referente al Kabalah, es un momento interesante no de tipo emocional ni en respuesta a un impulso afectivo. Entonces los tiempos no son iguales, el sueño no es el mismo ni las percepciones y sentidos actúan en su forma habitual –como un viaje de Yagé–.

Esperemos que después de esto escriba más en el blog, a muchos de El Clavo los motivó la enzima del amor. Espero que luego de parar el péndulo, siga escribiendo como una forma de organizar mis ideas. Una buena terapia.

viernes, septiembre 02, 2005

En el colegio, ida al zoológico con los de décimo (AnéCdota)

Como parte de la vida en el colegio no falta la ida al zoológico, a todos nos han llevado al zoológico. Pués uno se prepara con full lonchera, muchas papitas Calima y Manimoto para tirarle a los animales. Resulta que arrancamos en el bus y como siempre se la teníamos que montar a la teta del curso, este man era todo buena gente y su apellido era Cabra. Pués a este man le hachantaban cuanto pedo viajara por el bus y de una todos decían: "Fué Cabra, denle pata" - "¡Huy Cabra no!, te cagaste malparido". Yo mientras todo el mundo se "saneaba" jalándole el pelo al de adelante me tomaba el juguito de guayaba que mi Mamá me había echado en un termo amarillo, con bolsa en la tapa para que no se me regara - yo decidí tomarme el jugo, antes que este se me agriara porque siempre pasaba lo mismo.

Al llegar al zoológico, nos bajamos del bus todos vueltos nada por la recochita en el bus. Nos entramos a recibir las charlitas y todo eso, luego empezamos el recorrido y ahí fué cuando pasando por la jaula de los micos todos notamos cierto parecido del mico gordo con Martínez, el negro del curso (todos estudiamos alguna vez con un negro y todos se llaman "negro"). A Martínez no le gustó que el mico se pareciera a el, es que eran igualitos ése par. Entonces todo el mundo "mireeeeeeennn, igualito al negrooooooo" - ¡guebón!, mirá a tu Papá! - el melli, son mellizos!... entonces el negro se acercó a la jaula y el mico se le fué encima y se prendió de esa reja como si estuviera loco, como si odiara a Martínez ( y es que a lo bien, el mico era más bonito que el negro), cuado aquí viene lo caga (literalmente) - el mico se pone la mano en el trasero y se caga en la mano y le tira el bollo a Martínez en la sudadera blanca del colegio. Pués ese negro quedó cagado por el mico, el cual se cagó de la risa mientras todos decían: Guebón! - el mico lo cagó. Yo me le acerqué al negro y le dije, fresco negro, andá limpiate que eso sale mientras los del resto del salón encendían a pata al pobre de Cabra al negar un pedo.

Ni la tortuga Carlitos que estaba antes que el río Cali, ni los Leones apareándose, ni el cóndor desplumado y feo pudieron quitarle el protagonismo y olvidar aquél incidente.

Así que la moraleja es:

1. No vaya al zoológico con un negro.
2. Los micos son la cagada.
3. Cuando salgan de paseo no lleven jugo de guayaba.